miércoles, 26 de octubre de 2011

El Club de Lectura de Toledo cumple seis años, por Luz Comendador




El club de lectura de la Biblioteca del Campus de Toledo comenzó a reunirse por iniciativa de la Biblioteca del Campus de Toledo – que entonces dirigía Marta Navascués- y con el apoyo, desde su inicio, del profesor Francisco Crosas.


Nos reunimos el último jueves de cada mes, de septiembre a mayo. Los libros que leemos son seleccionados por los participantes entre las propuestas que nosotros mismos hacemos. No existen cuotas, inscripciones ni compromisos. No es obligatorio leer todo lo propuesto, ni asistir a todas las sesiones. Ni siquiera es necesario pertenecer a la comunidad universitaria para poder asistir, de hecho una parte importante de los componentes no pertenece.


La lista de lecturas de estos más de cinco años es larga como se ve más abajo. Entre ellos se encuentran títulos de actualidad editorial y cierto éxito de ventas y clásicos de la literatura universal. Por lo general, solemos reservar para el verano obras cuya extensión es difícil abordar en un mes. Para algunos de nosotros, los títulos del verano han sido casi un desafío. Suelen ser el tipo de obra de las que piensas: “Algún día la leeré”, pero luego nunca encuentras el momento. Para mí, el club de lectura, ha sido un feliz pretexto para animarme a leer por fin "Guerra y Paz", "Crimen y castigo" o "El Conde de Montecristo", por ejemplo.


Participo en el club de lectura desde la primera reunión, que mantuvimos un jueves del año 2006. Es cierto que formo parte del personal de la Biblioteca Universitaria –como muchos de los que comenzamos a participar y algunos de los que seguimos- pero no fui, ni voy, por eso. Voy porque me gusta leer. Para mí, hasta ahora la lectura había sido una actividad solitaria, por eso me apetecía probar la experiencia de compartir parte de lo que leo, de leer un libro al mismo tiempo que otras personas para comentarlo luego.


Uno de los alicientes que encuentro en él es conversar con personas a las que no he elegido yo, que es lo contrario de lo que hago habitualmente. El coincidir con otros al azar, por el simple hecho de que a ellos también les apetece leer, me resulta estimulante. Para mí, un club de lectura es un curioso espacio de diálogo en el que te encuentras compartiendo ideas con personas insólitas, en el que escuchas opiniones inesperadas e incluso descubres lo que tú misma piensas. Puede ser una forma de escuchar y de darnos cuenta de que la gente no piensa como pensábamos que pensaba. Algo parecido ocurre con las lecturas. Leemos lo que nos gusta, lo que nos resulta cercano. Por eso veo interesante atreverme a salir de mí misma, de mis ideas y mis elecciones. Para mí ha sido un estímulo enfrentarme a pensar sobre lo que no he elegido, conversar con quien no esperaba y escuchar lo que no supe ver.




Para terminar, esta es la lista de todo lo que hemos leído hasta ahora. Tal vez incluso falte alguno.

El busto del emperador. Joseph Roth
Barioná, el hijo del trueno. Jean Paul Sartre
El último verano. Ricarda Huch
Frankenstein. Mary Shelley
El último encuentro. Sandor Marai
El baile. Irene Nemirovsky
El caballero del león; Perceval. Chretien de Troyes
El primer pozo. Jabra Ibrahim Jabra.
El halcón peregrino. Walcott
Guerra y Paz. Leon Tolstoy
Vida y Destino. Vasili Grossman
Verde agua. Marisa Madieri
A solas con Nacho. Esteban Monasterio

Por donde sale el sol. Blanca García Valdecasas
La felicidad de las damas. Emile Zola
Las crónicas de Narnia. C.S. Lewis
La piedra lunar. Wilkie Collins
Orgullo y Prejuicio. Jane Austen
El curioso incidente del perro a media noche. Mark Haddon
Apuesta al amanecer. Arthur Schnitzler
La ilustre casa de Ramires. Eça de Queiroz
Una lectora nada común. Alan Bennett
Mi Antonia. Willa Cather.
84 Charing Cross. Helen Hanff
El vizconde demediado. Italo Calvino
Cuentos. Rudyard Kipling.
Delicioso suicidio en grupo. Arto Paasilinna
Las señoras. José Jiménez Lozano.
El agente secreto. Joseph Conrad.
La importancia de llamarse Ernesto. Oscar Wilde
Usted tiene ojos de mujer fatal. Jardiel Poncela
Expiación. Ian MacIwan
La pesca del salmón en Yemen. Paul Torday
Las grandes familias. Maurice Druon
Carta de una desconocida. Stefan Zweig
Una letra femenina azul pálido. Franz Werfel.
El palacio de los sueños. Ismail Kadaré
El conde de Montecristo. Alejandro Dumas
El atentado. Yasmina Khadra
El rey Lear. William Shakespeare

Mi familia y otros animales. Gerald Durrell
Norte y Sur. Elisabeth Gaskell
Aretes de Esparta. Lluis Prats
La Gloria de mi padre. Marcel Pagnol
Otra vuelta de tuerca. Henry James
La caída de los cuerpos. Maurice Druon
Crimen y Castigo. Fiodor Dostoievski
Alamut. Vladimir Bartol

Nos reunimos el último jueves de cada mes, de 16.30 a 17:30 en el seminario 0.5 del edificio Madre de Dios, del Campus de Toledo.

M. Luz Comendador
Biblioteca UCLM-Campus de Toledo



1 comentario:

soledad dijo...

Hace tres años que me incorporé al club de lectura y sigo haciendo recomendaciones a todos con los que hablo del club, de lo enriquecedor que resulta hablar con otros sobre una misma lectura.

Cuando comparto la lectura de una obra, percibo la magia de la lectura, que ha hecho que, aunque tengamos un mismo libro en las manos, es como si cada uno hubiera leído otros libros diferentes.

Creo que, cuando está a solas con una obra, en ese momento íntimo del leer, el libro tiene la capacidad de iluminar en nosotros rincones diferentes. Y eso es lo que luego plasmamos en nuestros encuentros en el club. Allí devolvemos al libro lo que él ha despertado en nosotros y hablamos de ello: una interpretación, una opinión, un recuerdo, una emoción.

Y entonces me doy cuenta con tristeza que el libro ha jugueteado conmigo, y que susurra a los demás secretos que a mí me ha escondido.